domingo, 1 de abril de 2018

POEMA Nº 24. POR UN INSTANTE, SOY FELIZ


 
 
POR UN INSTANTE, SOY FELIZ

 
En las largas tardes de sábado,
en las que parece que nada ocurre,
tienen que pasar muchas cosas,
para que así se entienda.
Ahí, por momentos, por un instante,
como rayo raudo que cruza alegre,
la felicidad entra en tu mente
y acabas de ser feliz, lo sientes.
 
 Simultáneamente realizas recuento,
miles de ideas acuden, bullen,
las ves como borbotones que hierven,
me siento dueño de la situación.
Percibes que, habiendo problemas,
cerca se atisban soluciones.
Esperan mil proyectos agradables
que  con suerte los verás realizados.
 
 También nubes negras se acercan,
pero están más lejos, son débiles.
Y como ya no somos jóvenes,
nuestras vidas se complementan.
A veces, algunas, las llevamos encima
casi sin querer darnos cuenta,
como amable prenda vieja,
la pena, la llevamos puesta.

domingo, 18 de marzo de 2018

POEMA Nº 23. LUCES DE FERIA





LUCES DE FERIA

 
Luces brillantes cuelgan,
forman hileras blancas.
En lo alto, cielo negro…
Abajo, bullir de gentes
que pasean, andan, van, corren…
Ahora, solo color de luces.
 
Todas parecen iguales,
pero si te fijas, son diferentes.
Cada una lanza sus destellos,
a un lado, al otro, infinitos.
Aunque todas son iguales,
parecen diferentes.
 
No hay viento, hace calor.
En el ambiente se cruzan
el hablar de las gentes
y un ruido lejano.
Todo parece más quieto,
casi todo parece estar en su sitio.
 
Los cacharros, lejos,
donde acaba la cuesta,
en el rellano, rugen. ¡Llaman!
Más cerca, guardados por unos setos,
los que fueron más jóvenes cantan,
y mientras cantan, recuerdan.
 
 Entre ellos y yo, la acera de enfrente,
y toda una amalgama de colores:
son juguetes y vendedores.
Aquí, en esta otra acera,
efímeros bares, muchos bares.
Y en el último, yo.
 
Y cuando me canso,
miro hacia arriba.
Rápidamente me atrapan
cuatro hileras, cuatro largas hileras
de luces colgadas que brillan.
Son luces de colores de feria.
 
Pasean en mi mente,
lentamente la desplazan,
la llevan hasta el final
y luego me la devuelven.
Como nadie me ha visto,
vuelvo a repetir.
 
Quiero irme con ellas,
porque, mientras voy, las veo,
las toco, algunas me hablan.
Otras se sorprenden.
Las  más próximas lo entienden,
se lo explican y asienten.
 
Nadie me ve, no miran hacia arriba,
intento mirar hacia abajo.
No puedo, ellas me avisan.
Solo podemos ser mirados.
Ya me siento inseguro
y me voy, tengo miedo.
 
Es complicado estar allí y aquí,
y me siento inseguro.
Como ellas se han dado cuenta,
 se miran entre sí y comentan.
Están acostumbradas,
siempre alguien lo intenta.
 
Pasa a menudo,
que todos queremos mirar.
Pero nos da miedo la inseguridad.
Y cuando algún día me atrevo,
como fuera de mí, temblando
y asustado, regreso yo.
 
 
 


miércoles, 28 de febrero de 2018

POEMA Nº 22. SON RECUERDOS


 
 SON RECUERDOS

Ahora, en estos momentos,
en la calurosa noche de estrellas,
estoy invadido por el silencio,
acompañado por mi soledad.

Ahora, en estos momentos,
viene a visitarme un vacío negro,
un vacío negro que lo llena todo
y solo deja oír los pequeños ruidos.

Ahora, en estos momentos,
se acercan los lejanos recuerdos.
Te sonríes, los ves, casi los tocas.
Son como viejas heridas cicatrizadas.

Ahora, en estos momentos,
percibes agradables sensaciones,
se agolpan imágenes difusas.
Son viejos y alegres recuerdos.

Ahora, en estos momentos,
cuando las sensaciones te invaden,
te das cuenta de que estás rodeado.
Ya sabes… Son recuerdos.
  

domingo, 4 de febrero de 2018

POEMA Nº 21. PRIMERO FUERON LAS MIRADAS


PRIMERO FUERON LAS MIRADAS

"Hazme con los ojos señas porque, muchas veces,
los ojos sirven de lengua”. (Popular).

 Primera parte

 Primero, fueron las miradas,
miradas serenas, miradas cara a cara.
Primero, fueron las miradas,
luego vendrían las palabras.

 Dos cuerpos jóvenes,
se cruzan por azar.
Anhelos de amor brillan,
emanan miradas de libertad.

 Y allí surgió la pasión,
allí mismo, brotó el amor.
Sobraron las palabras,
quedaron solo ilusiones, miradas.

 Escarceos y rondas,
caracoleos en baile de vueltas.
Dos instintos se aunaron,
a través de las miradas.

 Miradas dulces, de frente,
miradas cara a cara.
 Surgió el amor,
sobraron las palabras.

 
 Segunda parte

 
Hoy, cuando ya hace mucho tiempo
que surgió nuestro amor primero.
Hoy, que aún vivimos juntos
y acompañados de recuerdos.

 Hoy, cuando el tiempo ha pasado
y nuestro amor está algo cansado.
Hoy mismo, te paras a pensar
y añoras lo que has vivido.

 Recuerdas como al rozarnos las manos
se estremecían nuestros cuerpos.
Evocas, cuando aún jadeantes,
surgían miradas de amor.

 Hoy, cuando flaquean las fuerzas
y el ímpetu ya no se desboca.
Hoy, cuando hay menos palabras,
y, además, las miradas son más cortas.

 Hoy, cuando las caricias,
más que reales, son recordadas.
Hoy, aceptas que ya nada provoca, nada es lujuria;
asumes, quizás, la humildad. Quizás…, quizás...
 
 
 

sábado, 27 de enero de 2018

POEMA Nº 20. LE MONT SAINT MICHEL


 

LE MONT SAINT MICHEL
 
Monte, maravilloso monte francés.
Monte normando o bretón, según disponga
de forma natural y algo caprichosa,
un río linde de dos verdes regiones.
Hoy, monte santuario, siempre cubierto de turistas.
Aquí, aseguro, se encuentra la maravilla,
la octava maravilla de la antigüedad.

Como si siempre hubiera estado allí,
aparece el monte cubierto, mágico, estático,
impresionante, cubierto y elevado.
Vanagloria y elegancia gótica,
semejas maravilla hereje,
siendo templo construido por el hombre
para mayor gloria de su Dios.
 
Templo amparado por el muro y el mar,
defendido por apotropaicos animales
de todos los espíritus malignos.
Empinadas cuestas, rodeadas de dura piedra,
que celosamente, desde siempre, atesoran riquezas.
Riquezas que son y fueron arrancadas
para mayor gloria de su Dios.
 
Templo maravilla,
religiosa fortaleza guerrera,
nido ruin de avaros,
acervo de genialidades preciosas.
Seguidores, creyentes de buena fe,
sabed todos que, desde siempre:
“Nunca los muros de un templo hicieron un dios…”
 
¿Seguro…?
 
 

domingo, 14 de enero de 2018

POEMA Nº 19. DE NUEVO, AL EXTRANJERO



DE NUEVO, AL EXTRANJERO
 
De nuevo, mañana,
mi viaje va a comenzar.
Instintos animales, por dentro, me llevan,
me mueven, me inquietan ante la espera.
 
La salida produce alegría,
por lo nuevo que vas a lograr.
Te dejas llevar sin meta fija,
y viendo, te envuelve la novedad.
 
Y comenzado el viaje,
muchas ideas se agolpan en tu mente.
Cambias y, casi sin querer,
comienzas a comparar.
 
No rechazas la novedad
ni lo que dejaste atrás.
Son años de cariño, Ilusiones, tierras,
amores o costumbres que se diluyen...
 
Notas que vas a cambiar,
y sin querer, otra vez a comparar.
Una vez allí, a solas,
cuando puedes, reflexionas.
 
Te invade sensación de inferioridad,
y saboreas más respeto, organización, seguridad…
Medidas, control, cuidados…
Te envuelve una monótona alfombra verde.
 
Callado te preguntas, cada vez más:
el principio oculto de la diferencia, ¿dónde está?
Llegado el momento, concluyes,
te acompañan obligaciones.
 
Concluyes, que con lo tuyo te quedas.
Todo resulta, menos estricto, más familiar.
Concluyes queriendo, y lo conocido,
ahora, parece más erial.
 
 
 
 

sábado, 30 de diciembre de 2017

POEMA Nº 18. ECOS DE LAS SOLEARES DE ALCALÁ


 

ECOS DE LAS SOLEARES DE ALCALÁ
 
Del Duque hasta el Castillo,
todavía era día temprano.
Era aún temprano en este día tranquilo,
cuando subíamos por cuestas sin vecinos.
 
Envuelto en mis recuerdos,
hoy, ellos y yo, juntos hemos subido.
Hacía todavía fresco,
del Duque hasta el Castillo.
 
Un aire tranquilo, quieto,
nos derramaba sonidos remotos.
Nada ni nadie hacía ruido,
sin embargo, ecos lejanos he sentido.
 
Deseaba yo que fueran ecos,
o, más bien, que ecos de alegría, fueran.
Quería yo que fueran ecos del alba,
o, más bien, ecos de Joaquín… el de la Paula.
 
Y entonces, como quería soñar, soñaba.
Soñaba yo ser el aire, y lo era.
Y por momentos, y con fuerza,
en mi mente ecos y aire se entreveran.
 
 Soleares, arte y esencia,
sentimientos, compás, amor y tierra.
Miseria, pasión, quejío y juerga.
En mí, en un instante, ecos y duende se entreveran.