jueves, 10 de agosto de 2017

POEMA Nº 11. LA FIESTA


 
LA FIESTA
 
¡La vida! ¡Ha llegado la vida!
Es mediodía, suena una música alegre y conocida.
Al fondo, alguien con voz fuerte y agradable va anunciando:
¡Viva la fiesta! ¡Ha llegado la fiesta!

 Que se abran puertas y ventanas,
que entre la luz,
que se riegue el albero.
¡Preparemos la fiesta! ¡Vivamos la vida!

 Que venga la gente,
que lleguen los niños,
que entren los amigos.
¡Preparemos la fiesta! ¡Vivamos la vida!
 
Que hablen grandes y pequeños,
que comience la algarabía,
que corra la alegría.
¡Preparemos la fiesta! ¡Vivamos la vida!
 
Que ya empieza la fiesta, que ya empieza la vida.
Vivamos juntos. Vivamos.
Entendámonos todos. Juntémonos.
¡Preparemos la fiesta! ¡Vivamos la vida!
 
Y en la unidad y en la mezcla.
Todos con algo de los demás y los demás con algo nuestro.
Iguales y dispuestos.
¡Vivamos la fiesta! ¡Vivamos la vida!



miércoles, 2 de agosto de 2017

POEMA Nº 10. AL FONDO, A LO LEJOS


 


AL FONDO, A LO LEJOS

 
Al fondo, a lo lejos, siempre detrás.
Sabes que todos viven, sabes que todos están.
Sabes que todos nos tenemos una y otra vez.
 
Sabes que nos vamos buscando, siempre buscando.
Pero ¿qué buscamos?, ¿qué encontramos?
Quizás su sonrisa, quizás su caricia, quizás su presencia…
 
Seguimos buscando y, entonces, el niño se nos pierde.
Nos entra el pánico, hasta que, de repente, nos ve y nos reconoce.
De pronto, nos hemos encontrado con la mirada.
 
Ahora, sí notamos que alguien pasa a nuestro lado.
De nuevo, ya sí somos nosotros mismos.
Somos con su sonrisa, somos con su caricia, somos con su presencia…

 Otra vez, estamos, vivimos, nos alegramos.
Oímos el cantar de los pájaros.
Sentimos el viento suave.
 
Vemos flores de muchos colores. Percibimos olores…
Y entonces, parece que todo nos sonríe,
que nos acaricia y nos llena con su presencia…

 

 

lunes, 17 de julio de 2017

POEMA Nº 9. EL MAR, MI MAR




 EL MAR, MI MAR
  
  El mar, mi mar, en la lejanía.
Ahora mismo, mar, te estoy viendo.
Fijamente, mar, te estoy mirando.
 
El mar, mi mar, pleno de quietud,
saltarín en la orilla,
juguetón con la arena.
 
El mar, mi mar, de llanura, de color.
Mi mente se llena de agua de color dulce,
cuando juegas con el sol al esconder.
 
El mar, mi mar, de duro color al fondo.
Verde o azul con las barcas,
y de blanco salpicón, cuando rematas.
 
El mar, mi mar, tranquilo y quieto.
Duro mar, frío mar, grande mar,
que quieres estremecer, que quieres envolver.
 
El mar, la mar, desleal,
que como amante pérfida te vas.
Vienes y ya quieres dominar.
 
El mar, mi mar, que te dejas querer,
que, a veces, haces gozar.
Que, llegado el momento, matas, mar.
 
El mar, mi mar, añorado.
En la lejanía, sigo oyendo tu verso.
Tu amoroso cantar.
 
 
 

 

 
 

miércoles, 28 de junio de 2017

POEMA Nº 8. UNA CASA, MI CASA


 


UNA CASA, MI CASA
 
 
Quiero hacer mi casa.
Una casa que no sea grande,
pero que sea mi casa.
 
Casa de pozo, parra, higuera
y patio de flores,
pero que sea mi casa.
 
 Yo no quiero vivir en el 2º C,
frente al 2ºB, debajo del 3º A,
encima del 1º D.
 
Pisos, bloques, pisos.
Ventanas, balcones, ventanas.
Cárcel, colmena, cárcel.
 
Quiero una casa.
Una casa que tenga lindes.
Lindes, que no fronteras.
 
A mi casa, de esta manera,
llegarán fácilmente los de fuera,
y vendrán también las alegrías.
 
Y vendrán mis amigos y estaremos.
Lumbre en invierno y patio en verano.
En mi casa habrá sitio para vernos.
 
Y en mesa sin mantel,
juntos, sentados, hablaremos.
Niños pequeños, riñas, vino, risas, amores…
 
 
 

 

domingo, 18 de junio de 2017

POEMA Nº 7. ESPERANDO A MI AMIGO



ESPERANDO A MI AMIGO


Sé que tiene que venir.

Quiero que venga mi amigo.

El día que llegue,

iré a esperarlo a la estación.
 

Traerá poco equipaje, ¿para qué más?

No pensamos ir a los toros.

Mi amigo y yo reviviremos recuerdos.

Traerá alegrías, risas, futuro, ganas de vivir.

 
Viviremos juntos, iremos a sitios,

y unidos con la mirada, sobrará la palabra.

Iremos. Y el mundo quedará a un lado,

y en nuestros cuerpos translúcidos, nos veremos.

 
Veremos nuestros recuerdos

y nuestros sentimientos.

Jugaremos alegremente con ellos.

Juntos nos reiremos, y en la risa y en el estar, seremos.

 
Seremos y estaremos pendientes el uno del otro,

y beberemos vino de la feria.

Más tarde nos visitarán la pena y la rabia,

tanto tiempo contenidas.

 
Y cuando por dentro nos rebelemos,

su mano buscará mi hombro.

Y al oído, despacio,

cabal, hierático, dirá su cante.

 
Como es mi amigo, cantará sus penas y las mías,

y entre cante y cante, la pena y la rabia se irán yendo,

y yéndose todo quedará vestido.

Vestido con un traje bello y radiante.

 

 

 

miércoles, 7 de junio de 2017

POEMA Nº 6. CASI PRIMAVERA





CASI PRIMAVERA

 
Alhelí, blanco alhelí,

en la negra noche,

blanca hilera de alhelíes.

 
Alhelí, blanco alhelí,

en el claro día,

cielo azul, aire limpio.

 
Alhelí, blanco alhelí,

en la callada primavera,

blancos susurros de alhelí.

 
Alhelí, blanco alhelí,

que alimentas y alegras,

como leche materna.

 
Alhelí, blanco alhelí,

puerta de la primavera,

de la verde primavera y del blanco alhelí.

 

 

 

 

jueves, 18 de mayo de 2017

POEMA Nº 5. PALABRAS PRESTADAS


PALABRAS PRESTADAS
  (Tiempo, olvido, sueño y muerte)
 
Tiempo, olvido, sueño y muerte.
Ya el sol enseña sus últimos colores,
pronto va a venir la noche.
Además, mi ciudad me avisa,
ella tiene sus propios correos.

Los niños, los nuestros,
lanzan al viento sus últimos gritos,
gritos perdidos, solitarios.
Ya no juegan, son gritos aislados,
faltos de algarabía.

Los coches se hacen más dueños.
Ahora, con más potencia,
dominan y rugen feroces.
Quizás desconocen su fuerza,
pero altaneros lo invaden todo.

Mientras, algunas mujeres,
por parejas, aprietan el paso.
Acabada la misión o el recado,
alegres y entretenidas,
vuelven hablando.

También, grupos compactos de jóvenes,
a la par, abiertos y cerrados,
alegres y complicados,
altivos, cuando pasan,
se chillan entre ellos, se comunican.

Ahora hombres solos, manos atrás,
terminado el asunto o la faena,
atraviesan con la cabeza gacha.
Van o vienen,
la mayoría cruza sin mirar.

Por otro lado, las madres,
 sin alpargata en la mano,
llaman solitarias a sus críos.
Se oyen los gritos
que acaban en ecos lejanos.

La noche intenta
juntarnos a todos
bajo el mismo techo,
bajo la misma luz.
Estoy solo, ya casi nadie cruza.

Pero de pronto, sin avisar,
surgen luces por todas partes.
Como advertidas por una señal mágica,
la noche comienza a llenarse de luces,
luces colgadas de las esquinas.
 
Y presiento que no estoy solo,
noto que estoy vigilado.
Vigilado por antenas que dan miedo.
Antenas quietas como crucifijos,
  que erectas ven e informan de mis actos.

Antenas que campean orgullosas,
que están ahí quietas, poderosas,
indiferentes, erguidas, larguiruchas…,
con un remate rojo para evitar choques.
¡A veces me pregunto qué querrán de mí!

Y otra vez, como antes,
una rápida, una pequeña luz fugaz,
unida a un ruido impetuoso,
cruza solitaria y ensordecedora,
y es, sobre todo, ruido.

Cuando termina, ya es noche cerrada.
Un gato, ensimismado y tranquilo, se retira.
Parece que no lleva prisa.
A lo lejos, la luna y su negra bata
tapan colores y algarabía.

Ahora todo es noche tranquila y silenciosa,
parece que, por fin, nada se mueve.
Es noche de cosas y casas quietas que nos invita a dormir a todos.
Y en el silencio resuenan palabras prestadas:
tiempo, olvido, sueño y muerte.