miércoles, 28 de junio de 2017

POEMA Nº 8. UNA CASA, MI CASA


 


UNA CASA, MI CASA
 
 
Quiero hacer mi casa.
Una casa que no sea grande,
pero que sea mi casa.
 
Casa de pozo, parra, higuera
y patio de flores,
pero que sea mi casa.
 
 Yo no quiero vivir en el 2º C,
frente al 2ºB, debajo del 3º A,
encima del 1º D.
 
Pisos, bloques, pisos.
Ventanas, balcones, ventanas.
Cárcel, colmena, cárcel.
 
Quiero una casa.
Una casa que tenga lindes.
Lindes, que no fronteras.
 
A mi casa, de esta manera,
llegarán fácilmente los de fuera,
y vendrán también las alegrías.
 
Y vendrán mis amigos y estaremos.
Lumbre en invierno y patio en verano.
En mi casa habrá sitio para vernos.
 
Y en mesa sin mantel,
juntos, sentados, hablaremos.
Niños pequeños, riñas, vino, risas, amores…
 
 
 

 

domingo, 18 de junio de 2017

POEMA Nº 7. ESPERANDO A MI AMIGO



ESPERANDO A MI AMIGO


Sé que tiene que venir.

Quiero que venga mi amigo.

El día que llegue,

iré a esperarlo a la estación.
 

Traerá poco equipaje, ¿para qué más?

No pensamos ir a los toros.

Mi amigo y yo reviviremos recuerdos.

Traerá alegrías, risas, futuro, ganas de vivir.

 
Viviremos juntos, iremos a sitios,

y unidos con la mirada, sobrará la palabra.

Iremos. Y el mundo quedará a un lado,

y en nuestros cuerpos translúcidos, nos veremos.

 
Veremos nuestros recuerdos

y nuestros sentimientos.

Jugaremos alegremente con ellos.

Juntos nos reiremos, y en la risa y en el estar, seremos.

 
Seremos y estaremos pendientes el uno del otro,

y beberemos vino de la feria.

Más tarde nos visitarán la pena y la rabia,

tanto tiempo contenidas.

 
Y cuando por dentro nos rebelemos,

su mano buscará mi hombro.

Y al oído, despacio,

cabal, hierático, dirá su cante.

 
Como es mi amigo, cantará sus penas y las mías,

y entre cante y cante, la pena y la rabia se irán yendo,

y yéndose todo quedará vestido.

Vestido con un traje bello y radiante.

 

 

 

miércoles, 7 de junio de 2017

POEMA Nº 6. CASI PRIMAVERA





CASI PRIMAVERA

 
Alhelí, blanco alhelí,

en la negra noche,

blanca hilera de alhelíes.

 
Alhelí, blanco alhelí,

en el claro día,

cielo azul, aire limpio.

 
Alhelí, blanco alhelí,

en la callada primavera,

blancos susurros de alhelí.

 
Alhelí, blanco alhelí,

que alimentas y alegras,

como leche materna.

 
Alhelí, blanco alhelí,

puerta de la primavera,

de la verde primavera y del blanco alhelí.

 

 

 

 

jueves, 18 de mayo de 2017

POEMA Nº 5. PALABRAS PRESTADAS


PALABRAS PRESTADAS
  (Tiempo, olvido, sueño y muerte)
 
Tiempo, olvido, sueño y muerte.
Ya el sol enseña sus últimos colores,
pronto va a venir la noche.
Además, mi ciudad me avisa,
ella tiene sus propios correos.

Los niños, los nuestros,
lanzan al viento sus últimos gritos,
gritos perdidos, solitarios.
Ya no juegan, son gritos aislados,
faltos de algarabía.

Los coches se hacen más dueños.
Ahora, con más potencia,
dominan y rugen feroces.
Quizás desconocen su fuerza,
pero altaneros lo invaden todo.

Mientras, algunas mujeres,
por parejas, aprietan el paso.
Acabada la misión o el recado,
alegres y entretenidas,
vuelven hablando.

También, grupos compactos de jóvenes,
a la par, abiertos y cerrados,
alegres y complicados,
altivos, cuando pasan,
se chillan entre ellos, se comunican.

Ahora hombres solos, manos atrás,
terminado el asunto o la faena,
atraviesan con la cabeza gacha.
Van o vienen,
la mayoría cruza sin mirar.

Por otro lado, las madres,
 sin alpargata en la mano,
llaman solitarias a sus críos.
Se oyen los gritos
que acaban en ecos lejanos.

La noche intenta
juntarnos a todos
bajo el mismo techo,
bajo la misma luz.
Estoy solo, ya casi nadie cruza.

Pero de pronto, sin avisar,
surgen luces por todas partes.
Como advertidas por una señal mágica,
la noche comienza a llenarse de luces,
luces colgadas de las esquinas.
 
Y presiento que no estoy solo,
noto que estoy vigilado.
Vigilado por antenas que dan miedo.
Antenas quietas como crucifijos,
  que erectas ven e informan de mis actos.

Antenas que campean orgullosas,
que están ahí quietas, poderosas,
indiferentes, erguidas, larguiruchas…,
con un remate rojo para evitar choques.
¡A veces me pregunto qué querrán de mí!

Y otra vez, como antes,
una rápida, una pequeña luz fugaz,
unida a un ruido impetuoso,
cruza solitaria y ensordecedora,
y es, sobre todo, ruido.

Cuando termina, ya es noche cerrada.
Un gato, ensimismado y tranquilo, se retira.
Parece que no lleva prisa.
A lo lejos, la luna y su negra bata
tapan colores y algarabía.

Ahora todo es noche tranquila y silenciosa,
parece que, por fin, nada se mueve.
Es noche de cosas y casas quietas que nos invita a dormir a todos.
Y en el silencio resuenan palabras prestadas:
tiempo, olvido, sueño y muerte.
 
 

sábado, 29 de abril de 2017

POEMA Nº 4. ALGÚN DÍA TODOS NOS IREMOS


 
ALGÚN DÍA TODOS NOS IREMOS
 
Estamos aquí, vivimos.

Como olas, cabalgando en medio del ancho mar,

somos guiados por el aire, por las ilusiones.

Ilusiones que nos traen y que nos llevan,

que nos arrastran y que nos mueven,

y que, por último, nos ven morir.

 
Agua, madre, dioses.

¿Dónde estáis?, ¿De dónde vino la luz?

Luz madre, que transformada, produce

llanto, risa, dulce balbuceo,

torpe andar, juventud, fuerza,

palabra, amor, vida y muerte.

 
Como flor deshojada y marchita,

como una rama seca,

como un seco desierto,

seremos ese mañana, próximo o lejano,

donde quedaremos flotando,

confundidos, fusionados, inmersos.

 
Y una vez, definitivamente idos,

pasado nuestro último atardecer,

finalizada nuestra última mirada,

quedaremos en el recuerdo,

vivos en la muerte, quedaremos muertos.

Y más tarde, ya no quedaremos.

 

martes, 25 de abril de 2017

POEMA Nº 3. MUJER, MI COMPAÑERA


 

MUJER, MI COMPAÑERA

 Mujer, mi compañera.
Amor, dolor, pasión, entrega… 
 
Ven, siéntate a mi vera,
que ya pasaron los sobresaltos,
que ya se fueron los diablos,
que ya se fue el tiempo primero,
que ya juntos podemos vivir recuerdos. 

Vamos, buscaremos vida y amor,
y al estar juntos y al vivir,
y al dejarnos llevar por vientos y olas,
y al estar fundidos en uno,
y al ser solo uno, seremos. 
 
Seremos como la brisa,
que, sin tocar, envuelve;
que, sin reír, alegra;
que, sin hablar, invita;
que, dulcemente, acaricia.
 
Vamos, voy, vayamos, y un día,
cuando ya no queramos,
cuando ya no hagamos falta,
cuando ya estemos cansados,
cuando ya casi no seamos…
 
Entonces, casi no quedaremos,
quedaremos cuando hablen de nosotros,
quedaremos solo en el recuerdo,
quedaremos  sin quedar,
pero quedaremos…
 
Mujer, mi compañera.
Amor, dolor, pasión, entrega…

jueves, 20 de abril de 2017

POEMA Nº 2. AMORES DE ALCALÁ



AMORES DE ALCALÁ
 
 Alcalá, amalgama,
batahola, tabaola, battagliola.
Alcalá, panadera,
de molinos y almacenes.

Alcalá, pueblo,
parada y fonda, de albero y arrieros.
Alcalá, castillo,
huertas, río y pinos.

Alcalá, soleá,
de casas de vecinos.
Alcalá, amores,
Babel de muchos colores.
Alcalá, de todos,
de tópicos y de tiempos mejores.
Alcalá, amalgama,
batahola, tabaola, battagliola.
Alcalá, tiempo, ¿se fue el tiempo de amar…?
 
Se fue el pan.
Abandono, días y agua,
rompieron los molinos.
Se llevaron los almacenes.
Ahora, ciudad de paso,
ciudad dormitorio y cuartos de baño.
Quedaron las huellas del albero.
Se fue el último arriero.
Nadie vela tu castillo.

Nos quedamos sin río.
Sin huertas, pronto sin pinos.
Nadie va por tus caminos.

Ahora las calles vacías,
con bloques sin vecinos.
Se murió la soleá, quieren traer los tanguillos.
Alcalá, sin amores.
Ya más grande Babel.
Los nuevos tiempos, falsos resplandores.

¡Alcalá! ¡Alcalá!,
que se vayan los falsos amores,
Alcalá, que se vayan ya.

Alcalá, amalgama,
batahola, tabaola, battagliola